LOS HOGARES ANDALUCES PREVÉN UN GASTO MEDIO DE 453 EUROS EN NAVIDAD

Informe de UCAUCE sobre previsión del gasto navideño 2021”con datos tanto autonómicos, como de todas y cada una de las provincias andaluzas. 

  • Más consumo de alimentación en el hogar y más regalos serán la nota de esta nueva celebración de las fiestas navideñas con la incertidumbre provocada por la pandemia del COVID-19.
  • Se moderan los gastos en materia de ocio fuera del hogar, así como los gastos en juguetes y loterías

Andalucía, 16 de diciembre de 2021. La Unión de Consumidores de Andalucía (UCAUCE)  presenta un año más los resultados de su ya tradicional informe de previsión del gasto navideño, que esta federación de consumidores viene realizando ininterrumpidamente desde el año 2005. Se trata de un análisis de la intención de gasto, que no del gasto real que finalmente se pueda realizar en los hogares andaluces. El informe se ha elaborado sobre la base de una encuesta-sondeo efectuada a través de diversos medios (telefonía, Internet, redes sociales) así como presenciales en nuestra red de oficinas, contando con la opinión de personas consumidoras de todas y cada una las provincias andaluzas.  Para la elaboración de ese informe se ha preguntado a la población andaluza respecto al presupuesto que tiene previsto gastar en el período navideño en partidas tales como loterías, alimentación para el hogar, regalos y juguetes, ocio y otros gastos vinculados tradicionalmente a la celebración de estas fiestas. 

Los datos de este ejercicio 2021 apuntan a que las familias andaluzas prevén gastar una media de 453 euros para el conjunto de sus compras y gastos para la celebración de las fiestas navideñas . La cifra representa un aumento de la previsión de gasto de en torno al 8%, con relación a la previsión de gasto del pasado año 2020, que se situó en los 420 euros. El incremento de los precios con los actuales datos alzistas de la inflación, pueden sin duda estar destrás de este incremento en las previsiones de gasto para este ejercicio.

Frente a  la indicada media andaluza de gasto (453 euros), Sevilla (473 euros) y Córdoba (465 euros) son las provincias andaluzas que más prevén gastar, mientras que Huelva (431 euros) y Cádiz (439 euros) serán las que menos.    

Alimentación 

La previsión de gastos para la partida de alimentaciónlas compras que se hacen para las comidas o cenas a realizar en casa experimenta este año un incremento del 13%, situándose en Andalucía en una media de 130 euros, frente a los 115 euros en 2020 Detrás de este incremento estarían dos claves como lo son la apuesta por comer en casa por el miedo a la pandemia y, lógicamente el incremento de precios por la actuales cifras de inflación. Además como no podrán salir por la pandemia tanto como sería su deseo, las familias andaluzas han apostado por comer más y mejor en el hogar, incrementando esta partida.    

Por provincias son Almería (140 euros) y Sevilla (134 euros) son las que más piensan gastar en alimentación en el hogar. A la cola se sitúan Huelva (121 euros) y Cádiz (125 euros). 

Regalos y juguetes 

La partida destinada a la compra de regalos y juguetes también se incrementa en las previsiones de gasto navideño para este 2021, aunque no con la misma intensidad en las partidas contempladas, pues si bien se percibe un incremento en los regalos en general, se modera sin embargo la compra de juguetes a niños y niñas. La partida para regalos es este año la que más volumen de gasto representa, superando a lo que los hogares dedicaran a alimentación u ocio

En este 2021 los hogares andaluces dedicarán a regalos una media de 143 euros, correspondiendo este dato a la suma 90 para regalos y 53 para juguetes. La previsión de gasto para la compra de regalos propiamente dichos se incrementa en un 11%, pasando a los 81 euros de 2020 a los 90 en 2021. La compra de juguetes pasa de 53 euros en 2020 a 52 en 2021.

Los andaluces más generosos en hacer regalos serán los sevillanos (152 euros) y los gaditanos (146 euros); y los que menos piensan gastar en regalos con los granadinos (138 euros), los jiennenses (139 euros).

Cuestión aparte son los juguetes, respecto de los que cada año testamos la previsión de gasto, diferenciando esta partida sectorial del conjunto del apartado de regalos, tomando en consideración tanto su peso concreto en cuanto las compras navideñas, como sus implicaciones por las cuestiones pedagógicas y educacionales vinculadas a este capítulo.

La media andaluza de gasto en juguetes para 2021 se sitúa en 52,75 euros, frente a los 53,50 euros de 2020.

Las provincias andaluzas que más juguetes piensan comprar son Sevilla (57 euros) y Málaga (55 euros). Las que menos gastarán en juguetes serán Granada (49 euros) y las Almería (50 euros). 

Loterías  

Tradicionalmente, otra de las partidas significativas del gasto navideño son las compras de décimos o participaciones para los sorteos de Lotería de Navidad o  El Niño .

Los andaluces prevén gastar una media de 49 euros en lotería, una cifra ligeramente superior a la del pasado 2020 que se situó en torno a los 43 euros.  Las provincias de Almería (56 euros) y Jaén (55 euros) serán las más predispuestas a gastar en este juego y las de Cádiz (41 euros) y Córdoba (42 euros).

Ocio y otros gastos 

La previsión de gastos para el ocio fuera del hogar también se incrementa pero con moderación, quizá por los efectos derivados de la pandemia y los miedos al contagio. De esta manera, la media de gasto de los andaluces en esta partida se sitúa este año en los 131 euros, frente a los 126 del año 2020, con un incremento porcentual del 3%.

Por provincias, las que más gasto pretenden dedicar al ocio son Córdoba (153 y  Sevilla (140 euros) y las que menos Almería (119 euros) y Granada (122 euros).

Consejos útiles 

Para la Unión de Consumidores de Andalucía (UCAUCE), la presentación de este informe es también cada año una magnífica oportunidad para trasladar a las familias andaluzas nuestros consejos y recomendaciones para afrontar  de la mejor manera estas compras navideñas, tales como: 

  • Realizar un consumo responsable, sostenible e inteligente, y, en la medida de nuestras posibilidades solidario, participando en campañas como las de recogida de alimentos o de juguetes.

  • Comparar precios entre diferentes establecimientos y formatos comerciales, pues pueden encontrarse diferencias de precio muy importantes..

  • Aprovechar para los regalos los descuentos y los adelantos de rebajas que ofrecen algunos establecimientos. 

  • Planificar las compras a través de un presupuesto previo y tener muy presente que facturas de las compras hechas con la tarjeta de crédito, aunque más tarde, terminarán llegando,  precisamente en los días de la difícil cuesta de enero. 

  • Poner atención en la compra de juguetes y comprobar siempre que, en el embalaje o folletos deberán estar indicados informaciones como: Marcado CE; nombre, razón social y marca; dirección del fabricante, importador si lo hubiera y del representante autorizado por la UE. Las instrucciones deberán estar, al menos, en español y hay que prestar mucha atención a la edad recomendada y a los consejos de uso del juguete. Además, siempre recomendamos cuidar que los juguetes no inciten a conductas peligrosas ni promuevan actitudes violentas, sexistas o insolidarias. 

 

PREVISIONES DE GASTOS NAVIDEÑOS HOGARES ANDALUCES 2021 

TOTALES POR TIPO DE GASTOS Y PROVINCIAS 

 

  LOTERÍAS  ALIMENTACIÓN  OCIO Y OTROS  REGALOS  JUGUETES  REG.+JUG  TOTAL 
ALMERÍA  56 140 119 92 50 142 457 
CÁDIZ  41  125 127  95 51 146 439 
CÓRDOBA  42  126 153 91 53 144 465
GRANADA  53  132 122 89 49 138 445 
HUELVA  43  121 124  90 53 143 431 
JAÉN  55  129 134  85 54 139 457
MÁLAGA  54  133 126  86 55  141 454 
SEVILLA  47  134 140 95 57 152 473 
ANDALUCÍA  48,87 130,00  130,62  90,37  52,75   143,12 452,61 

 

 

EL CONSUMIDOR ESPAÑOL QUIERE SER SOSTENIBLE EN ALIMENTACIÓN PERO NO A CUALQUIER PRECIO

Según las conclusiones de la Encuesta Sobre Hábitos de Compra y Consumo 2021

– Un 93% de los consumidores considera que unos hábitos alimentarios más o menos sostenibles tienen un impacto proporcional sobre el medio ambiente

– Una gran mayoría (88%) actúa contra al desperdicio alimentario y lo considera un problema del que responsabiliza a toda la sociedad ✓ Aumenta la confianza en el comercio online, aunque sigue sin despegar y aparece el concepto de cercanía 2.0

– Los consumidores no se sienten vulnerables y los que afirman que sí lo son esgrimen en su mayoría motivos de renta baja

– La calidad se consolida como el factor más importante para elegir tanto el establecimiento para hacer la compra como el producto que se adquiere

Madrid, 1 de diciembre de 2021.- Averiguar el grado de conocimiento, compromiso e implicación de los consumidores españoles en materia de sostenibilidad ha sido el nuevo interrogante que, este año, la MPAC ha planteado a los consumidores encuestados y las respuestas recabadas resultan bastante elocuentes: sostenibilidad sí pero no a cualquier precio. El perfil mayoritario, un 93%, es consciente de que sus hábitos alimentarios tienen un mayor o menor impacto ambiental según sean estos más o menos respetuosos con el medio ambiente; a un 88% le preocupa la sostenibilidad y al 86% le gustaría contar con un etiquetado donde viera si el producto lo es realmente. Sin embargo, a un 61% le resulta difícil, hoy por hoy, hacer una compra de alimentos sostenibles y menos de la mitad estaría dispuesto a pagar más por productos de estas características, según las conclusiones de la Encuesta Sobre Hábitos de Compra y Consumo 2021 de la Mesa de Participación Asociaciones de Consumidores (MPAC). De acuerdo con dicho estudio, en el que han participado 3.500 familias de las 17 comunidades autónomas y de las 2 ciudades autónomas durante el primer semestre de 2021, la conciencia ambiental está firmemente implantada en la población española como demuestra su evolución positiva en materia de reciclaje y separación de residuos o su preocupación y actitud combativa contra el desperdicio alimentario; un 88% lo considera un problema e intenta evitarlo. En este sentido, cabe destacar que, en la encuesta de este año, aunque sigue siento alta, el consumidor reduce su responsabilidad directa sobre este fenómeno y lo achaca en mayor medida a la sociedad en su conjunto y a todos los agentes implicados en la cadena agroalimentaria.

El etiquetado: la asignatura pendiente

Si bien la mitad de la población consultada en la Encuesta MPAC 2021 responde que su principal fuente de información sobre un alimento es la etiqueta, los seis años de experiencia acumulados en este estudio revelan un progresivo desinterés por ella y un aumento de los encuestados que aseguran no buscar información por este canal. Internet como segunda fuente se mantiene en torno a un 20% desde 2019. De hecho, el etiquetado actual resulta mejorable para más del 50% de los consumidores, bien porque sus datos son poco visibles, confusos o irrelevantes. Cabe destacar que un 24% reclama la opción de disponer de esta información en formato digital, sobre todo entre los encuestados de menor edad. Se impone el concepto de omnicanalidad para buscar información sobre los productos. En cuanto los conceptos más importantes de la etiqueta para el consumidor, un 60% se fija en la fecha de caducidad, el 59% en los ingredientes y al 34% le interesa el lugar de origen del alimento. Sobre la información nutricional, nos importan los azúcares (64%) y las grasas (61%). También cabe destacar, el aumento del interés por el contenido proteico del alimento.

La fecha de caducidad… se mira, pero no se acata

El estudio de la MPAC en 2021 desvela una paradoja con respecto a la fecha de caducidad. En el epígrafe anterior se apuntaba a que es el dato de la etiqueta que más interesa al consumidor y, a la pregunta de si conoce la diferencia entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente, casi el 80% responde que sí. Sin embargo, un 59% también confiesa que consume productos alimentarios una vez superada su fecha de caducidad, ya sea porque “por unos días no pasa nada” o porque “lo importante es el aspecto del producto en sí, su textura, olor y sabor”. En esta cuestión, además, los porcentajes apenas han variado en los últimos tres años. A pesar de esto, el consumidor medio en España, más del 95%, es consciente de la importancia de la alimentación para su salud, tanto de manera aislada como en sinergia con otras cuestiones. Aunque de nuevo, una quinta parte de la población cuestionada se muestra insegura a la hora de calificar sus hábitos alimentarios como saludables y un 11% admite abiertamente que no lo son. En contrapartida, los que declaran mantener hábitos saludables aumentan ligeramente con respecto a los tres últimos años.

Aumenta la confianza en el comercio online

Según se recoge en la Encuesta de Hábitos de Compra y Consumo 2021 elaborada por la MPAC, se establece en un 6% el uso del comercio online entre la población después de que experimentara un incremento durante el periodo de pandemia hasta el 8,9%. Aunque la compra de alimentación online todavía no está consolidada, se aprecia una valoración positiva por parte de los encuestados, concretamente de un 67% si bien solo la mitad lo ha usado alguna vez, sobre todo por la comodidad. El 35% todavía es reticente al no poder ver el producto que adquiere. Aparece el concepto de cercanía 2.0 que no la proporciona la ubicación geográfica, sino la conectividad, lo que permite hacer la compra en “un clic”.

La mayoría de los consumidores no se siente vulnerable

Seis de cada diez encuestados no se considera un consumidor vulnerable, es decir, aquel que por sus características, necesidades o circunstancias personales se encuentra en una especial situación de subordinación, indefensión o desprotección que le impide ejercer sus derechos como consumidor en condiciones de igualdad. El 33% que afirma sentirse vulnerable lo hace por su nivel de renta (17%), un porcentaje que es mayor cuanto menor es su formación. Se aprecia también una mayor vulnerabilidad en unidades familiares unipersonales y de más de cinco miembros y más en entornos rurales que urbanos (60% frente al 45%). Los mayores de 65 años son los que más desconocimiento presentan ante esta figura (21%) y los que más vulnerables se consideran por el desconocimiento, fundamentalmente, de las nuevas tecnologías.

Consumidor exigente que prima la calidad

El consumidor medio en España otorga una gran importancia a la calidad del establecimiento en el que hace la compra (58%) por encima de la cercanía con un 54% y del precio (47%). Se ha constatado un aumento con respecto a otros años en los tres factores que se consolidan como los más importantes para los ciudadanos, incluso en los meses de confinamiento por la COVID-19. Lo mismo ocurre a la hora de adquirir un producto donde la calidad prima para la mitad de los encuestados seguido de lejos por las preferencias personales (23%) y el precio (19%). El supermercado se sigue manteniendo como el lugar de compra preferido para el 64% de los encuestados, igual que en 2020, seguido de lejos por los hipermercados (16%) y el pequeño comercio de proximidad con el 14%, ambos con porcentajes similares en los últimos años analizados. Por otra parte, se constata que los consumidores diversifican la compra en diferentes establecimientos dependiendo de si se trata de comprar productos perecederos o no perecederos. Así, los productos frescos se adquieren mayoritariamente en los pequeños comercios y mercados municipales (46% en el caso de la carne, 45% en el pescado y el 52% de frutas y verduras). Esta preferencia puede deberse a que se vincula a productos de temporada con círculos más cortos de distribución y comercialización, y por tanto, tender a considerarlos como más frescos.

Sobre la MPAC

La Mesa de Participación (MPAC) es un foro de debate y grupo de trabajo formado por las Confederaciones y Federaciones de asociaciones de consumidores y usuarios CECU, FUCI, UNAE y CAUCE (representada en Andalucía por la Unión de Consumidores de Andalucía (UCAUCE), junto con Mercadona. Fundada en 2014, la MPAC se reúne periódicamente con el fin de debatir sobre temas de actualidad, nuevas tendencias y hábitos de consumo y con el objetivo de proponer soluciones conjuntas en el ámbito del consumo y de establecer lazos de unión entre la administración, los consumidores y el ámbito empresarial