Cerveza y salud. (22/1/2008)

 

UCE y el Centro de Información Cerveza y Salud inician una campaña informativa para concienciar sobre el consumo moderado y responsable de cerveza

• La Unión de Consumidores de España-UCE pondrá en marcha una investigación sociológica para analizar las pautas de consumo de cerveza en España

• El estudio de opinión se realizará en colaboración con la empresa Estudio Sociológico, a partir de 1.110 entrevistas a personas mayores de 18 años

• La cerveza, una de las bebidas fermentadas más antiguas del Mediterráneo, forma parte de la dieta mediterránea clásica y su consumo moderado aporta nutrientes y otros compuestos beneficiosos para la salud

 

La cerveza es una bebida milenaria que ha estado siempre presente en la Dieta Mediterránea clásica y cuyo consumo moderado puede aportar nutrientes a la dieta habitual y otros compuestos beneficiosos para la salud. Ésta es una de las principales conclusiones de la conferencia que Mercè Vidal, profesora de Nutrición y Dietética en la Escuela de Enfermería del Mar, adscrita a la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, imparte hoy en Sevilla en colaboración con la Unión de Consumidores de España-UCE, en el marco de una campaña informativa promovida por ambas entidades y que se va a desarrollar en diferentes puntos de España.

La cerveza es una bebida fermentada de baja graduación alcohólica, elaborada con ingredientes naturales (agua, cebada y lúpulo), con unas características específicas en su composición que la diferencian del resto de bebidas y le confieren un especial interés nutritivo. Estudios científicos nacionales e internacionales han demostrado que el consumo moderado de cerveza puede ayudar a prevenir distintos tipos de enfermedades cardiovasculares y/o neurodegenerativas, mejorar la calidad de los huesos y retrasar los efectos de la menopausia. 

Actualmente nadie duda de que el consumo excesivo de bebidas alcohólicas es perjudicial para la salud y responsable de un gran número de enfermedades. No obstante, en las dos últimas décadas numerosos estudios epidemiológicos realizados en países de varios continentes han coincidido en señalar la relación entre el consumo moderado de alcohol (20 gr de alcohol al día para las mujeres y un máximo de 30gr para los hombres) y el efecto protector sobre el sistema cardiovascular.

Estos efectos beneficiosos se han atribuido, por un lado, al bajo contenido en alcohol de la cerveza (4-5º) y por otro a la presencia de cantidades significativas de antioxidantes naturales como los polifenoles y las melanoidinas, además de sustancias nutritivas (folatos y otras vitaminas del grupo B, carbohidratos, magnesio, silicio, etc.) y no nutritivas (fibra).

Igualmente, el consumo de cerveza sin alcohol puede estar incluido en la dieta de aquellas personas que padecen hipertensión arterial, puesto que un botellín de cerveza sin al día aporta 10 mg de calcio, potasio y muy poco sodio.

Además, esta cerveza posee muy pocas calorías (14 kcal/100 ml), por lo que puede ser recomendable en dietas de adelgazamiento, ya que puede romper la monotonía de la dieta, facilitando el seguimiento de la misma.

Como consecuencia de estas evidencias científicas, la Pirámide de la Alimentación Saludable, referencia nutricional en España elaborada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y avalada por la Sociedad Española de Medicina de Familiar y Comunitaria (SEMFYC), incluye como parte de la dieta habitul las bebidas fermentadas (cerveza, vino, cava o sidra) de forma opcional y moderada, únicamente por adultos sanos. La cerveza puede formar parte de una alimentación saludable como la dieta mediterránea actual, caracterizada por el consumo de aceite de oliva, legumbres, frutos secos, cereales, frutas, verduras, pescado.

Nuevo estudio sociológico sobre los hábitos de consumo de cerveza de los españoles

Por su parte, la Unión de Consumidores de España-UCE ha anunciado la puesta en marcha de una investigación sociológica cuyo objetivo será analizar y contribuir al mayor conocimiento de las pautas y hábitos de consumo de cerveza en España. Para ello, el estudio profundizará en la percepción de esta bebida y las razones de su consumo; se analizará cuándo se bebe cerveza (días laborables o fin de semana), con quién (a solas, con la pareja, en familia, con los amigos, los compañeros de trabajo), la cantidad y con qué frecuencia.

Igualmente se preguntará a los encuestados por los lugares de consumo (domicilio, bares, cafeterías, cervecerías, tascas, pubs restaurantes o discotecas) y momentos de consumo (acompañando el aperitivo, las tapas durante el almuerzo, durante las comidas, por la noche). El estudio analizará también los tipos de cerveza preferidos de los españoles (clásica, especial o extra, negra, sin alcohol, light, con limón, etc.) y el formato más consumido.

El secretario general de la Unión de Consumidores Andalucía, José Luis Gómez Boza, afirmó que otros de los objetivos de la investigación será conocer los hábitos de los consumidores de cerveza desde el punto de vista de la responsabilidad, es decir, con relación a la conducción o el embarazo, momento en los que el consumo de alcohol debe ser cero.

El estudio de opinión se realizará en colaboración con la empresa Concepto Sociológico, a partir de 1.110 entrevistas a personas mayores de 18 años. Se trata de una muestra con representatividad en todo el territorio nacional, estratificada por diferentes tramos de edad.


La cerveza, una bebida milenaria

La cerveza vio por primera vez la luz en Mesopotamia hace 6.000 años. Ya en un fragmento del Código de Hammurabi se encontraba una referencia a esta bebida que condenaba a morir ahogado al tabernero que defraudase en el precio de la cerveza.

La Península Ibérica, principal vía de entrada de los cereales en Europa, alberga los hallazgos de cerveza más antiguos del continente. Hasta hace dos años, los restos de esta bebida encontrados en Genó (Lleida) se consideraban los más antiguos, siendo desbancados en 2003 por los hallados en el Valle de Ambrona (Soria) que datan del 2200 a.C. Sin embargo, recientemente, se han descubierto en Cataluña, concretamente en la cueva barcelonesa de Can Sadurní, restos fechados en el Neolítico Antiguo (3000 a.C.). Se trata de molinos con evidencias de cereal malteado, así como un recipiente cerámico en el que parece que hay restos de cerveza.

Siglos más tarde, los egipcios hicieron de ella su bebida nacional y la extendieron por los países vecinos y la cuenca mediterránea. Los griegos, que la denominaron “zythos”, la dieron a conocer en Roma, donde entró en seria competencia con el vino y donde se convirtió pronto en una bebida popular debido a su sencillo método de producción. En la Edad Media, la elaboración de la cerveza se congregó en los monasterios y, en el siglo XII, con la aparición de los gremios cerveceros, se convirtió en un complemento alimenticio para peregrinos y enfermos recogidos en albergues y hospitales.

Igual que ocurrió en la antigüedad, hoy en día, la cerveza se consume dentro del contexto de Dieta Mediterránea, por lo que en cantidades moderadas puede formar parte de una dieta saludable como la mediterránea actual.

Centro de Información Cerveza y Salud

El Centro de Información Cerveza y Salud (CICS) es una entidad de carácter científico dedicada a fomentar el estudio y la investigación sobre las propiedades nutricionales del consumo moderado de cerveza.  Para ello colabora con distintas universidades y centros de investigación.

El Centro de Información Cerveza y Salud recomienda en todo momento el consumo moderado de cerveza, sólo por adultos sanos, preferiblemente en compañía de alimentos. Según la literatura científica el consumo moderado de alcohol es de 30g/día para los varones (3 cañas de cerveza) y 20g/día para las mujeres (dos cañas de cerveza). Es importante además tener en cuenta que no todas las personas reaccionan igual ante el alcohol, ya que influyen diversos factores como el peso, el sexo, la raza y la frecuencia con que se bebe.

 

Cerveza y salud. (22/1/2008)

 

UCE y el Centro de Información Cerveza y Salud inician una campaña informativa para concienciar sobre el consumo moderado y responsable de cerveza

• La Unión de Consumidores de España-UCE pondrá en marcha una investigación sociológica para analizar las pautas de consumo de cerveza en España

• El estudio de opinión se realizará en colaboración con la empresa Estudio Sociológico, a partir de 1.110 entrevistas a personas mayores de 18 años

• La cerveza, una de las bebidas fermentadas más antiguas del Mediterráneo, forma parte de la dieta mediterránea clásica y su consumo moderado aporta nutrientes y otros compuestos beneficiosos para la salud

 

La cerveza es una bebida milenaria que ha estado siempre presente en la Dieta Mediterránea clásica y cuyo consumo moderado puede aportar nutrientes a la dieta habitual y otros compuestos beneficiosos para la salud. Ésta es una de las principales conclusiones de la conferencia que Mercè Vidal, profesora de Nutrición y Dietética en la Escuela de Enfermería del Mar, adscrita a la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, imparte hoy en Sevilla en colaboración con la Unión de Consumidores de España-UCE, en el marco de una campaña informativa promovida por ambas entidades y que se va a desarrollar en diferentes puntos de España.

La cerveza es una bebida fermentada de baja graduación alcohólica, elaborada con ingredientes naturales (agua, cebada y lúpulo), con unas características específicas en su composición que la diferencian del resto de bebidas y le confieren un especial interés nutritivo. Estudios científicos nacionales e internacionales han demostrado que el consumo moderado de cerveza puede ayudar a prevenir distintos tipos de enfermedades cardiovasculares y/o neurodegenerativas, mejorar la calidad de los huesos y retrasar los efectos de la menopausia. 

Actualmente nadie duda de que el consumo excesivo de bebidas alcohólicas es perjudicial para la salud y responsable de un gran número de enfermedades. No obstante, en las dos últimas décadas numerosos estudios epidemiológicos realizados en países de varios continentes han coincidido en señalar la relación entre el consumo moderado de alcohol (20 gr de alcohol al día para las mujeres y un máximo de 30gr para los hombres) y el efecto protector sobre el sistema cardiovascular.

Estos efectos beneficiosos se han atribuido, por un lado, al bajo contenido en alcohol de la cerveza (4-5º) y por otro a la presencia de cantidades significativas de antioxidantes naturales como los polifenoles y las melanoidinas, además de sustancias nutritivas (folatos y otras vitaminas del grupo B, carbohidratos, magnesio, silicio, etc.) y no nutritivas (fibra).

Igualmente, el consumo de cerveza sin alcohol puede estar incluido en la dieta de aquellas personas que padecen hipertensión arterial, puesto que un botellín de cerveza sin al día aporta 10 mg de calcio, potasio y muy poco sodio.

Además, esta cerveza posee muy pocas calorías (14 kcal/100 ml), por lo que puede ser recomendable en dietas de adelgazamiento, ya que puede romper la monotonía de la dieta, facilitando el seguimiento de la misma.

Como consecuencia de estas evidencias científicas, la Pirámide de la Alimentación Saludable, referencia nutricional en España elaborada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y avalada por la Sociedad Española de Medicina de Familiar y Comunitaria (SEMFYC), incluye como parte de la dieta habitul las bebidas fermentadas (cerveza, vino, cava o sidra) de forma opcional y moderada, únicamente por adultos sanos. La cerveza puede formar parte de una alimentación saludable como la dieta mediterránea actual, caracterizada por el consumo de aceite de oliva, legumbres, frutos secos, cereales, frutas, verduras, pescado.

Nuevo estudio sociológico sobre los hábitos de consumo de cerveza de los españoles

Por su parte, la Unión de Consumidores de España-UCE ha anunciado la puesta en marcha de una investigación sociológica cuyo objetivo será analizar y contribuir al mayor conocimiento de las pautas y hábitos de consumo de cerveza en España. Para ello, el estudio profundizará en la percepción de esta bebida y las razones de su consumo; se analizará cuándo se bebe cerveza (días laborables o fin de semana), con quién (a solas, con la pareja, en familia, con los amigos, los compañeros de trabajo), la cantidad y con qué frecuencia.

Igualmente se preguntará a los encuestados por los lugares de consumo (domicilio, bares, cafeterías, cervecerías, tascas, pubs restaurantes o discotecas) y momentos de consumo (acompañando el aperitivo, las tapas durante el almuerzo, durante las comidas, por la noche). El estudio analizará también los tipos de cerveza preferidos de los españoles (clásica, especial o extra, negra, sin alcohol, light, con limón, etc.) y el formato más consumido.

El secretario general de la Unión de Consumidores Andalucía, José Luis Gómez Boza, afirmó que otros de los objetivos de la investigación será conocer los hábitos de los consumidores de cerveza desde el punto de vista de la responsabilidad, es decir, con relación a la conducción o el embarazo, momento en los que el consumo de alcohol debe ser cero.

El estudio de opinión se realizará en colaboración con la empresa Concepto Sociológico, a partir de 1.110 entrevistas a personas mayores de 18 años. Se trata de una muestra con representatividad en todo el territorio nacional, estratificada por diferentes tramos de edad.


La cerveza, una bebida milenaria

La cerveza vio por primera vez la luz en Mesopotamia hace 6.000 años. Ya en un fragmento del Código de Hammurabi se encontraba una referencia a esta bebida que condenaba a morir ahogado al tabernero que defraudase en el precio de la cerveza.

La Península Ibérica, principal vía de entrada de los cereales en Europa, alberga los hallazgos de cerveza más antiguos del continente. Hasta hace dos años, los restos de esta bebida encontrados en Genó (Lleida) se consideraban los más antiguos, siendo desbancados en 2003 por los hallados en el Valle de Ambrona (Soria) que datan del 2200 a.C. Sin embargo, recientemente, se han descubierto en Cataluña, concretamente en la cueva barcelonesa de Can Sadurní, restos fechados en el Neolítico Antiguo (3000 a.C.). Se trata de molinos con evidencias de cereal malteado, así como un recipiente cerámico en el que parece que hay restos de cerveza.

Siglos más tarde, los egipcios hicieron de ella su bebida nacional y la extendieron por los países vecinos y la cuenca mediterránea. Los griegos, que la denominaron “zythos”, la dieron a conocer en Roma, donde entró en seria competencia con el vino y donde se convirtió pronto en una bebida popular debido a su sencillo método de producción. En la Edad Media, la elaboración de la cerveza se congregó en los monasterios y, en el siglo XII, con la aparición de los gremios cerveceros, se convirtió en un complemento alimenticio para peregrinos y enfermos recogidos en albergues y hospitales.

Igual que ocurrió en la antigüedad, hoy en día, la cerveza se consume dentro del contexto de Dieta Mediterránea, por lo que en cantidades moderadas puede formar parte de una dieta saludable como la mediterránea actual.

Centro de Información Cerveza y Salud

El Centro de Información Cerveza y Salud (CICS) es una entidad de carácter científico dedicada a fomentar el estudio y la investigación sobre las propiedades nutricionales del consumo moderado de cerveza.  Para ello colabora con distintas universidades y centros de investigación.

El Centro de Información Cerveza y Salud recomienda en todo momento el consumo moderado de cerveza, sólo por adultos sanos, preferiblemente en compañía de alimentos. Según la literatura científica el consumo moderado de alcohol es de 30g/día para los varones (3 cañas de cerveza) y 20g/día para las mujeres (dos cañas de cerveza). Es importante además tener en cuenta que no todas las personas reaccionan igual ante el alcohol, ya que influyen diversos factores como el peso, el sexo, la raza y la frecuencia con que se bebe.