Los disfraces y maquillajes que no han pasado los controles pertinentes suponen graves riesgos

Sevilla, 8 de febrero de 2013. Se acerca el carnaval y los andaluces ya se preparan para esta celebración, cada vez más extendida. Desde la Unión de Consumidores queremos advertir de la importancia de adquirir productos de calidad ya que en reiteradas ocasiones ha podido comprobar cómo en bazares y tiendas de bajo coste se venden disfraces y maquillajes que no cumplen con la normativa de seguridad y etiquetado.

    En este sentido hay que recordar que los disfraces para menores de 14 años se consideran juguetes y, entre otras cuestiones, deben tener la marca CE que garantice que los tejidos tienen una combustión lenta o advertir la existencia de piezas pequeñas o peligrosas.

    La Unión de Consumidores  alerta a los ciudadanos que vayan a realizar estos días sus compras que tengan en cuenta una serie de recomendaciones.
    
    Los disfraces siempre deben cumplir el etiquetado de las prendas textiles, indicando nombre, dirección y el NIF del fabricante, comerciante o importador, número de registro industrial en el caso de prendas fabricadas en España y composición del producto.
    
    El etiquetado de los disfraces para niños deberá figurar la marca CE, además de aportar información como: la edad recomendada, las advertencias de utilización y los datos de identificación del fabricante o responsable del producto. Así mismo, el etiquetado debe estar en español.
    
    En el caso de los complementos, hay que prestar especial atención a las máscaras. Éstas deben disponer de orificios suficientemente grandes para que garanticen la correcta ventilación, y evitar así la asfixia. En cuanto a las pelucas, debemos cuidar que estén elaboradas con materiales resistentes al fuego, como el nailon o el poliéster.
    
    Con el maquillaje se debe extremar la precaución, ante el riesgo de que estos productos no hayan sido sometidos a los controles dermatológicos adecuados, por lo que puedan producir alergias. Normalmente, su etiquetado no suele reflejar la composición y, en muchos casos, estas pinturas pueden contener plomo, una sustancia perjudicial para la piel y la salud.

    La Unión de Consumidores recomienda prestar especial atención a estas recomendaciones cuando se acuda a un bazar o las conocidas como tiendas de “todo a 1 euro”. Existe muy poca diferencia en los precios ya que los productos que se venden en estos lugares reiteran los incumplimientos de la normativa y es recomendable pagar un poco más y obtener la garantía de calidad que ofrece un establecimiento especializado.
    
    Además, esta federación de consumidores quiere hacer un llamamiento para que se realice un control en estos días previos por parte de las distintas administraciones públicas con competencia en materia de inspección de Consumo con el fin de evitar  artículos que presenten un riesgo de asfixia o que no cumplen los requisitos legales en cuanto a inflamabilidad, implicando riesgos de quemaduras. Con esto se evitarían problemas con artículos no seguros retirados otros años por las autoridades de Consumo. Así, dentro de la Red de Alerta del Instituto Nacional de Consumo se puede comprobar la retirada del mercado de diferentes artículos relacionados con los disfraces.

Informe y campaña sobre las rebajas

Andalucía, 4 de febrero de 2013. El presidente de la Unión de Consumidores, Juan Moreno ha presentado esta mañana en rueda de prensa los datos del informe ‘La ciudadanía andaluzas y las rebajas’ en el que, a través de la elaboración de una encuesta, analiza la actitud de los consumidores en esta época comercial. Dicho estudio está subvencionado por la secretaria general de Consumo de la Junta de Andalucía y para elaborarlo, se han realizado mediante tres canales: a través de la web de la federación, teléfónica y presencialmente.

La ciudadanía andaluza y las rebajas: previsión y racionalización del gasto
Pese a que el año pasado, más de la mitad de los andaluces afirmaban comprar en rebajas, este año esta cifra se ve reducida al 39% de las personas encuestadas. El 37% ha contestado que sólo acude a las rebajas “a veces” y casi una cuarta parte ha contestado negativamente (el 24% asevera no comprar en las rebajas). Según la encuesta, los andaluces a penas realizan una lista de sus necesidades, ya que un 71% de los encuestados así lo afirma. El 9% elabora dicho listado “a veces” y sólo el 19% dice hacerlo siempre. Muy relacionada con la racionalización del gasto está la siempre recomendada elaboración de un presupuesto previo, facilitándose así el ahorro ya que ajustándose a una cifra, se evita la compra compulsiva así como la búsqueda de precios competitivos a través de la comparación de establecimientos. En este sentido, en cuanto a la elaboración de un presupuesto previo, sólo el 16% “asigna un presupuesto previamente”. Llama la atención la escasa previsión de los encuestados ya que el 59% no lo hace nunca y el 24%, a veces.
Otro rasgo en la actitud que podría considerarse propio de la racionalización del gasto es el hecho de esperar al periodo de rebajas para realizar las compras. A la hora de saber si los andaluces esperan “al periodo de rebajas para realizar sus compras”, no se encuentran resultados especialmente significativos. El 64% de los andaluces no espera a las rebajas para realizar sus compras, el 20% sí lo hace y existe un 16% que aguarda a ese momento “sólo si no es urgente”.

¿Cómo acuden a las rebajas andaluzas y andaluces?
El 44% de los encuestados gasta “hasta 50 euros”, el 29% se gasta “entre 50 y 150 euros” y un 26% gasta más de 150 euros.
Este gasto se realiza mayoritariamente “en efectivo” (el 40% de los encuestados lo hace así), “con tarjeta” (así paga el 34%) y, pese a que el año pasado sólo un 6% paga su gasto en rebajas “financiándolo por la tienda”, este año esa cifra aumenta considerablemente, elevándose a un 25% el número de andaluces que financian así sus compras.
A la hora de acudir a los establecimientos, los andaluces se inclinan principalmente por los centros comerciales (abiertos o no) y las tiendas de destockaje (Factorys, etc.) con un 44%. Importante descenso con respecto a estos enclaves comerciales presenta el pequeño comercio, ya que el 31% realiza allí sus compras (lo que supone un aumento con respecto al año anterior, cuando solo el 26% acudía a estos comercios). Por último, se observa un importante aumento de las compras por Internet en rebajas, pasándose del 7% del año pasado al 24% de este.
En esta ocasión, también se observa más equilibrio que en anteriores encuestas en lo que al sector de compra se refiere. Mientras que en 2012, más de las tres cuartas partes de los consumidores en rebajas (el 80%) gastaban su dinero el “textil, calzado y complementos”, este año esa cifra se reduce el 48%. El 27% gasta más dinero en cultura (libros, música, discos, etc.) y en nuevas tecnologías, un 30%.

¿Qué opinan los consumidores de las rebajas?
Durante estos períodos no sólo aumentan las ventan sino que el número de consultas y reclamaciones se ve incrementado. ¿Qué experiencia han tenido los andaluces durante las rebajas?
    A la pregunta de si “encuentran la misma calidad durante las rebajas”, casi la mitad de los encuestados contesta afirmativamente (el 45% considera que la calidad es la misma), el 32% considera que “depende del sector” y el 21% considera que no.
En cuanto al trato recibido por parte de los dependientes, más de la mitad (el 55%) contesta que no existe variación con respecto al resto del año, el 32% que “depende del comercio” y un 12% contesta que “no recibe el mismo trato”.
En lo que se refiere a las incidencias, el 31% considera que “aumentan en alguna ocasión”,  el 20% ha contestado que las incidencias “siempre aumentan al comprar en periodos de rebajas” y casi la mitad (el 47%) afirma que no aumentan las incidencias.
Para terminar con esta área, el estudio revela que el 29% de los andaluces considera que “la atención al cliente” empeora durante las rebajas, un 15% apunta como peor servicio a la “forma de pago” y más de la mitad de los encuestados apuntan a las “devoluciones”.

Derechos de las personas consumidoras durante las rebajas
Conscientes de que en periodos en los que aumentan el consumo también aumentan las quejas y reclamaciones, la Unión de Consumidores de Andalucía también ha querido saber hasta qué punto conocen y hacen valer sus derechos las personas consumidoras andaluzas porque un consumidor formado es un consumidor protegido.
    En este sentido hay que de saber si los consumidores conservan para posibles actuaciones futuras (reclamaciones, devoluciones, solicitud de garantías…) el principal documento para ello: el ticket de compra. Llama la atención que no llega a la mitad el número de encuestados que guardan el ticket de compra (el 47%) frente a un 30% que sólo lo conserva “a veces” y un 23% que no lo conserva nunca.
En cuanto a la hoja de reclamaciones, la Unión de Consumidores de Andalucía ha querido saber también si la ciudadanía ha necesitado rellenar alguna vez este instrumento. La gran mayoría de los andaluces ha contestado que no (el 90% de los encuestados) frente al 3% que sí la ha necesitado y cumplimentado. Merece la pena destacar que el 5% de los encuestados, aunque afirman que la han necesitado, no la han rellenado.

Las rebajas, ¿una cuestión de sexo?
Según los resultados de la encuesta, las andaluzas acuden más a las rebajas ya que un 47% así ha contestado. También parecen gastar algo más de dinero pero no existen grandes diferencias. Además, las mujeres son más precavidas que los hombres ya que un 21% realiza una lista de lo que necesita comprar (sólo un 17% de los hombres lo hace) y el 18% asigna un presupuesto (frente al 14% de los hombres). Asimismo suelen comparar precios y establecimientos (el 45% de mujeres lo hace frente al 39% de los hombres). También el 51% de ellas guarda el ticket de compra, mientras que el el 42% de hombres lo hace.
    En cuanto a los sectores de compra, el 56% de las mujeres lo gasta en textil y calzado (frente al 35% de hombres) y el 41% de los hombres se inclinan por las nuevas tecnologías (frente al 22% de ellas). El gasto en cultura está más equilibrado con un 23% de mujeres y un 24% de hombres.