UCE-Cádiz solicita más inspecciones contra la venta de tabaco de contrabando (02.11.11)

Las noticias surgidas en los últimos tiempos sobre detenciones relacionadas con la venta de tabaco de contrabando en Cádiz dejan una clara evidencia: que a día de hoy, la nuestra es una de las provincias más afectadas por este delictivo problema.

Desgraciadamente, la venta de tabaco de contrabando se está extendiendo en nuestra sociedad contando, desde nuestro punto de vista, con una serie de consecuencias graves y negativas desde la perspectiva del Consumo.

En este sentido, los consumidores deben conocer que estos productos ilegales cuentan con cantidades de nicotina y alquitrán no controladas y, por tanto, en la mayor parte de los casos, son porcentajes mayores a los permitidos por las autoridades sanitarias de nuestro país. El riesgo está en que son productos no controlados por el Ministerio de Sanidad, pudiendo estar elaborados con sustancias desconocidos y peligrosas para nuestra Salud.

Cuentan por tanto con un etiquetado ilegal desde el punto de vista de lo que marca la legislación española vigente.

Otras cuestiones adicionales a esta del etiquetado y la composición son igualmente preocupantes para la Unión de Consumidores de Cádiz. Y es que al venderse en canales clandestinos, no se suele verificar la mayoría de edad del comprador de este tabaco de contrabando. Por tanto, hay un alto riesgo de venta de este producto a menores de edad dado que su precio es más económico que el tabaco legal y, además, permite la venta en fracciones de las cajetillas en kioscos, produciéndose en estos casos una venta incontrolada a jóvenes.

Igualmente, desde el punto de vista fiscal y de las cuentas públicas, la compra de tabaco clandestino conlleva una merma importante de éstas.

Por todo ello, la Unión de Consumidores de Cádiz echa en falta acciones de mayor control en esos canales clandestinos de venta, así como, campañas de concienciación entre la ciudadanía sobre los costes económicos y, sobre todo, sanitarios que conlleva el consumo de este producto ilegal.

COMPARECENCIA PARLAMENTARIA

  • La nueva normativa debe contar con la participación activa y la corresponsabilidad de las organizaciones de consumidores. 

Andalucía, 18 de octubre de 2011. Una delegación de la Unión de Consumidores de Andalucía ha comparecido esta mañana ante la Comisión de Salud del Parlamento y presentado sus alegaciones al Proyecto de Ley de Salud Pública, una norma que la federación de consumidores ha valorado, entre otras cosas, por tener un eje fundamental en lo que se refiere al reconocimiento de nuevos derechos y especialmente al reconocimiento del llamado Valor Salud entendiendo la salud como un activo social. Por ello mismo, la Unión de Consumidores ha reivindicado su legítima presencia en el Observatorio Andaluz de Salud Pública de próxima creación.

    Sin embargo, y aunque el texto reconoce la presencia de las organizaciones de consumidores en los procesos de autorregulación de las actividades empresariales, la Unión de Consumidores ha exigido una mayor participación, sobre todo en lo que se refiere a los mecanismos de comunicación y gestión de los riesgos en materia de salud, así como en la elaboración de los códigos éticos de las prácticas profesionales. En este sentido, la Unión de Consumidores ha reivindicado que el reconocimiento de su implicación se traduzca también en la corresponsabilidad, de manera que la nueva normativa responda realmente a su nombre: Ley de Salud Pública.

    La Unión de Consumidores ha trasladado a los grupos parlamentarios que echa de menos, en materia de prevención, una articulación más completa del llamado principio de precaución que no sólo debe basarse en la evidencia científica absoluta sino que debe tener en cuenta cualquier otro indicio como, por ejemplo, los datos estadísticos.

    Para terminar, y en lo que se refiere a la recién creada “evaluación del impacto en la salud”, la Unión de Consumidores ha aplaudido que se contemple dicha medición pero considera que es necesario coordinarla con el impacto ambiental.