La Unión de Consumidores ofrece recomendaciones para los cotillones (23.12.10)

 23 de diciembre de 2010.Aunque con la puesta en marcha de la “Ley Antibotellón” se observaron pequeños repuntes, según los últimos estudios de la Unión de Consumidores de Andalucía, los jóvenes cada vez acuden menos a los cotillones ya que no están, por lo general, muy satisfechos con el servicio que ofrecen. Las principales causas que los andaluces argumentan para no acudir a una fiesta de este tipo son la escasa calidad del servicio, los elevados precios y la hora de cierre.

Por todo ello, la Unión de Consumidores advierte a los consumidores de la necesidad de estar informados acerca de los requisitos que deben reunir este tipo de fiestas, así como de los derechos que pueden reclamar en caso de problemas. Con las siguientes recomendaciones, pretende que aquellas personas que asistan el próximo día 31 a un cotillón puedan disfrutar de la fiesta sin recibir sorpresas desagradables de última hora.

El usuario debe asegurarse de que la fiesta a la que va a acudir posee la autorización municipal correspondiente para lo que pueden llamar a la oficina de información de su Ayuntamiento; en caso contrario, además de poner en riesgo su seguridad, la fiesta podría ser suspendida, incluso después de haber empezado. También debe comprobar que el local cuenta con todas las medidas de seguridad exigidas  según su aforo.

La entrada debe especificar el precio, el aforo del local, y la garantía de que el lugar cumple las medidas de seguridad.

El usuario debe conocer, mediante una indicación, si existe o no barra libre, la hora de comienzo y finalización de la fiesta, así como el menú completo en caso de que se ofrezca cena de Fin de Año. También debe especificarse si la fiesta estará amenizada por una orquesta.

La organización debe informar con antelación a los asistentes de la existencia o no de autobuses para llegar al lugar de la fiesta. En caso de que haya, debe especificarse el horario de salida y de regreso, así como las distintas paradas que realizará.

El local debe contar con servicios higiénicos suficientes, guardarropa, personal de seguridad y equipo sanitario.

Sería aconsejable que la organización tuviera concertada una póliza de seguros para poder responder en caso de pérdida o robo de los objetos depositados en el guardarropa.

Las hojas de reclamaciones son obligatorias en todos los locales donde se celebren este tipo de fiestas. Si tras solicitar las hojas de reclamaciones los responsables de la fiesta no las tuvieran o no quisieran  facilitarlas, la Unión de Consumidores recomienda avisar a la policía municipal que está obligada a acudir y levantar atestado del hecho

El usuario debe tener en cuenta que la publicidad de los cotillones es vinculante, por lo que conviene guardar la invitación o el folleto explicativo para poder reclamar. También debe conservarse el ticket o entrada.

La Unión de Consumidores recuerda la prohibición de consumir alcohol por parte de menores, y recomienda precaución a los conductores que vayan a utilizar el coche durante esa noche.
El hecho de no observar estas mínimas y fundamentales precauciones expone al usuario a un servicio deficiente y de mala calidad, pero sobre todo puede suponer un peligro para su seguridad.

La Unión de Consumidores lamenta el circo mediático de las otras organizaciones de consumidores

  •  Ambas han vertido serias acusaciones sin presentar ninguna prueba fehaciente.
  •  La Unión de Consumidores valorará posibles acciones judiciales futuras.

Sevilla, 21 de diciembre de 2010.La Unión de Consumidores de Andalucía se lamenta por el bochornoso espectáculo montado a modo de circo mediático por dos organizaciones de consumidores –hasta hoy, presuntamente serias– llorando por las subvenciones que su propia incapacidad no ha sabido defender en un proceso de concurrencia competitiva. La Unión de Consumidores sólo puede calificar de pataleta indigna y falsaria sus afirmaciones infundadas. De hecho, resulta significativo que no aporten ni una sola prueba medianamente objetiva merecedora de ser considerada como tal, Robes de bal courte ni hayan formalizado recurso alguno contra la resolución de concesión de estas subvenciones donde tendrían que hacerlo, ante la autoridad competente.

       En cualquier caso, no es de extrañar que las ratas abandonen el barco y que un día después de leer encuestas que auguran cambios políticos FACUA y Al-Andalus traten de marcar distancias con el gobierno andaluz haciendo un guiño a la oposición para ver si ello se transforma en réditos para el futuro. Todo apunta a la necesidad de estas organizaciones de exhibir públicamente en este momento concreto sus diferencias, con aquellos gobiernos que no sucumben a su extorsión mediática y no los sitúan en los primeros puestos de financiación o favores. Reciente está la bronca de FACUA-Cádiz con el gobierno de Teófila Martínez, por no seguir gozando gratuitamente de un local cedido o la que ahora presenta contra el gobierno de la Junta por no anteponerles en materia de subvenciones. En definitiva el recurso sistemático al chantaje –absolutamente intolerable- a las administraciones para disponer del dinero público a su antojo y conveniencia.

Resulta, cuando menos curioso, que estas dos federaciones solo se solivianten cuando no acaparan el primer puesto en subvenciones –entonces no deben sentirse postergadas por el gobierno socialista–, aunque lo extraño no es esto. Lo raro es que una organización que se proclama independiente –a veces incluso
Robes de mariée radical y antisistema– como FACUA, y otra que sólo residualmente trata las políticas de consumo y que tiene por objeto principal proporcionar distracción social a sus afiliados y afialiadas, se interesen tan sobremanera por unas subvenciones que, según su parecer, solo sirven para comprar voluntades políticas.

Es igualmente curioso que las supuestas irregularidades sólo se denuncien en los ejercicios en los que UCA-UCE resulta la federación más subvencionada sin que se diga nada, como ocurrió en el ejercicio 2009 o años anteriores, en los que ocurrió justamente lo contrario, pues no debe olvidarse que en el montante global de subvenciones de la Junta de Andalucía a las federaciones de consumidores y usuarios FACUA se sitúa la primera, con una diferencia de más de 500.000.- euros a su favor. ¿Acaso cuando FACUA recibe menos subvención que UCA-UCE  es independiente y cuando ocurre lo contrario se calla, debiéndose entender que en ese ejercicio ha perdido su independencia?

Lamentable en definitiva, el papelón de Al-Andalus berreando por haber recibido tan solo 30 millones de las antiguas pesetas para hacer lo que hacen –no lo vamos a juzgar nosotros– y patético el papel de FACUA sirviendo de lazarillo y bastón a su eterna compañera de conspiraciones bananeras para tratar de condicionar las políticas de consumo a su antojo y medida.

Llama la atención que la iniciativa de la denuncia de irregularidades provenga de una entidad como Al-Andalus –asociación de amas de casa y, al parecer, consumidores– que solo tiene de organización de consumidores el nombre. Sabido es por todos que su dedicación -como no cabe esperar menos de una asociación de amas de casa- es cubrir las necesidades y actividades que tradicional –y desafortunadamente– se consideraban propias de estas (tales como las manualidades o los talleres de corte y confección). De forma fraudulenta utiliza la denominación de organización de consumidores para beneficiarse de las ayudas que a tal fin existen en el ámbito autonómico porque no constituyen una organización que precisamente defiendan los intereses y derechos de los consumidores y usuarios.

El interés por tanto de Al-Andalus es autodenominarse “organización de consumidores” con el único objetivo de concurrir a subvenciones y ocupar puestos en órganos de participación institucional. Además, en ellos se hurta la verdadera representación de los consumidores y usuarios a las entidades que defienden legítimamente y principalmente los derechos e intereses de estos.

En cualquier caso, desde UCA-UCE se pedirá a la Junta de Andalucía un análisis sosegado para valorar hasta qué punto las imputaciones efectuadas por FACUA y Al-Andalus rayanas en la ilegalidad, puedan ser objeto de actuaciones judiciales que pongan las cosas en su justo punto. En tanto se adoptan decisiones al respecto, y mientras otros se centran en el escándalo o circo mediático, UCA-UCE sólo puede seguir trabajando en los cuatrocientos municipios andaluces donde a diario asisten a los consumidores para resolver sus problemas.