UCE-Andalucía considera insuficiente la nueva ‘Lista Robinson’.

Sevilla, 2 de julio de 2009. La Unión de Consumidores de Andalucía valora el nuevo sistema para evitar recibir comunicaciones comerciales no deseadas llamado ‘Lista Robinson’ cuya renovación implica no sólo la exclusión en la recepción de correo postal publicitario sino que afecta también a las llamadas telefónicas, sms o correos electrónicos de empresas con las que no mantenga o no haya mantenido algún tipo de relación.

            Aunque se trata de un avance en lo que se refiere a los derechos de los consumidores –UCE-Andalucía recibe a diario consultas referentes a lo molesto que resulta este tipo de comunicaciones comerciales– y puede solucionar parte del problema, UCE-Andalucía lo considera insuficiente.

            De hecho, UCE-Andalucía no acepta que sean los usuarios los que tengan que autoexcluirse de estas listas cuando no saben cómo han sido incluidos en ellas, sobre todo si tenemos en cuenta que existen empresas que consiguen grandes sumas de dinero mediante la comercialización de datos personales. Además, no todas las entidades suscriben este tipo de iniciativas de manera que pueden seguir practicando estas irregularidades.

            Por todo ello, UCE-Andalucía demanda a las administraciones con competencia en este sector la imposición de sanciones ejemplarizantes tanto a las empresas que practican el llamado spam telefónico como a las que se lucran a través de la comercialización ilícita –y tan lucrativa– de los datos personales de los usuarios.

“LAS MIL Y UNA MANERAS DE ACCEDER A LAS TELECOMUNICACIONES. ¿CUAL ELEGIR?”

 

29 de abril de 2009. Tras el análisis del sector y nuestra experiencia en la atención del reclamaciones del sector, la Unión de Consumidores considera que los operadores de telecomunicaciones con red propia ofrecen, en las diferentes plataformas en competencia, mejores condiciones globales de calidad y comodidad en el servicio que los operadores de acceso indirecto. Entre los factores más importantes para elegir un operador determinado entre todos los que disponen de red propia, la Unión de Consumidores recomienda valorar la calidad de los servicios y la atención comercial prestada, las condiciones comerciales y el precio, con preferencia sobre las características de la tecnología que los soporta.

La Unión de Consumidores considera que, cuando se contratan servicios de telecomunicaciones fijas, es importante valorar si el operador los presta mediante acceso directo o indirecto, pues resulta un factor determinante de sus características y limitaciones y, en consecuencia, de la calidad final y complejidad de uso ofrecida a los usuarios. Recuerda, además, que los servicios de telecomunicaciones prestados mediante acceso indirecto implican para el usuario una relación comercial más compleja con el operador.

Por otra parte, la Unión de Consumidores opina que los usuarios no siempre están en disposición de elegir, pues, mientras las redes de nueva generación todavía son una ilusión de futuro y el cable solo alcanza un 50 % de cobertura, el par de cobre dispone de una cobertura universal. Hoy, por tecnologías, el ADSL tiene ventajas de cobertura y menos limitaciones que el cable. En esta segunda opción,  todos los usuarios conectados se ven obligados a compartir recursos de ancho de banda entre si. Sin embargo, en ADSL la principal limitación es la distancia del bucle del usuario a la central telefónica.

La Unión de Consumidores estima que la calidad de los servicios de atención al cliente es responsable del 70 % de los cambios de operador entre los usuarios y recomienda examinar con cuidado el coste de las llamadas a móviles, cada día más importantes en el cómputo de gasto y no incluidas en los servicios empaquetados. Por lo demás, se inclina  por aquellos operadores que no impongan obligación temporal de permanencia.

La Unión de Consumidores denuncia poca transparencia de los operadores a la hora de comunicar las características de sus ofertas de ADSL y cable. Ambos anuncian velocidades máximas inalcanzables y los operadores de cable, además, permiten la confusión de que los usuarios crean que tienen fibra óptica en todas sus instalaciones de acceso cuando en realidad utilizan mayoritariamente cable coaxial.