Aportaciones de Andalucía
Fomentar la figura de las organizaciones de productores, entidades que han jugado un papel decisivo en la vertebración del sector, contribuyendo a generar valor añadido y riqueza en el medio rural donde se localizan las producciones.
Reforzar las herramientas de financiación de las actuaciones de mejora del sector, como son los fondos y los programas operativos, incrementando su nivel de ayuda del 4,1% a una cantidad consensuada entre todas las partes, simplificando su gestión y fomentando responsablemente el asociacionismo. Asimismo, y para favorecer una mayor concentración de la oferta, se propone incentivar las asociaciones de organizaciones de productores, el establecimiento de acuerdos entre las mismas y la creación de organizaciones de productores de óptima dimensión económica.
Introducir mejoras sustanciales en el mecanismo de prevención y gestión de crisis, mediante herramientas que permitan la estabilidad de precios, la regulación y la adaptación al mercado.
dgfev online casino font-family: Arial»> Minimizar los efectos de las relaciones comerciales de la Unión Europea con terceros países, sobre todo en las regiones periféricas más afectadas, apoyando a sus organizaciones de productores y promoviendo mecanismos de intercambio de información y coordinación para una mejor regulación del mercado. En ese sentido, Andalucía plantea la necesidad de exigir con carácter inmediato la implantación de mecanismos de reciprocidad para frutas y hortalizas con respecto a países terceros, como mayores y mejores sistemas de control en frontera y que se apliquen las mismas reglas de juego para los productos importados que para los de la UE.
Desarrollar normativas para el fomento de las producciones compatibles con el medio ambiente y la creación de planes de reestructuración y reconversión del sector, con apoyo financiero y en el marco de las organizaciones de productores.
Elaborar normativas que ayuden al sector hortofrutícola a adaptarse a las exigencias del consumidor. Aspectos sociales como los hábitos de consumo de productos frescos, la progresiva sustitución por productos elaborados y transformados, el uso progresivo en la cesta de la compra de productos de IV, V y VI gama, la reducción de las unidades familiares, la demanda de productos de calidad y saludables, y la sensibilidad por el medio ambiente deben incorporarse a los proyectos de innovación enmarcados dentro de los programas operativos.
El desarrollo de una normativa que permita contar con una mayor capacidad de negociación ante una gran distribución fuerte y concentrada.
El sector hortofrutícola en la UE
La Unión Europea es uno de los grandes agentes mundiales del mercado de las frutas y hortalizas, con una producción que alcanza los 100 millones de toneladas y representa el 31,21% de su producción agraria. A la cabeza de esas producciones, se encuentran los países mediterráneos, entre ellos, España, donde las producciones de frutas y hortalizas superan los 20 millones de toneladas y representan el 20% de las producciones europeas.
Por otra parte, la UE constituye un espacio privilegiado para el comercio mundial de frutas y hortalizas. Así, es el primer importador mundial, con cerca de 41 millones de toneladas que representan más de 35.900 millones y el segundo en exportaciones, con más de 31 millones de toneladas. Los países europeos generan importantes intercambios intracomunitarios, absorbiendo más del 93% de las exportaciones españolas, cuyo valor alcanza más de 7.870 millones de euros. En este contexto, Andalucía alcanza el 34% en valor y el 30% en peso de las exportaciones españolas, con más de 2.704 millones de euros.
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