La Unión de Consumidores muestra sus recelos ante la reforma constitucional (31.08.11)

 La Unión de Consumidores de Andalucía quiere poner en cuestión la posible reforma de la Constitución que PP y PSOE pretenden aprobar. Aunque la Unión de Consumidores es consciente de que es necesario llevar a cabo un cambio en el modelo que regula los gastos y los ingresos estatales y comparte el objetivo del equilibrio presupuestario, teme que se haga a través de los recortes sociales. De ser así, fijar constitucionalmente un techo del gasto público, significaría que los colectivos más necesitados seguirían pagando los mismos impuestos a cambio de recibir menos prestaciones.

    La Unión de Consumidores no entiende que se lleve a cabo ninguna reforma que afecte a las prestaciones sociales sin que se lleve a cabo previamente una seria y profunda revisión del sistema fiscal que implique que, para conseguir el tan deseado equilibrio entre ingresos y gastos, se asegure que paguen más los que más tienen.
    Igualmente, la Unión de Consumidores de Andalucía, como organización socialmente comprometida, quiere alertar sobre su preocupación de que la medida pudiera conllevar a la larga la privatización de servicios sociales, que podría ampararse en la reforma del artículo 135 de la Carta Magna.
    Además, la Unión de Consumidores quiere criticar duramente el procedimiento que se va a seguir para aprobar dicha reforma cuando son muchas las organizaciones sociales y ciudadanas que están mostrando su rechazo a la misma. Esta federación entiende que una reforma de tal calado –ya que afecta al mitificado e intocable Pacto Constitucional– ni puede ni debe abordarse así: excluyendo el necesario, fundamental y legítimamente democrático consenso social.
    La Unión de Consumidores de Andalucía muestra su apoyo a las movilizaciones convocadas por CCOO y UGT de Andalucía para el próximo 1 de septiembre y acudirá mañana a la subdelegación del Gobierno en Sevilla para mostrar su rechazo a esta medida.

 

UCA-UCE exige a la Junta que cuente con las asociaciones para sus políticas de vivienda (27.07.11)

Sevilla, 27 de julio de 2011. La Unión de Consumidores de Andalucía no termina de entender las medidas que la Junta de Andalucía está aprobando con el fin de incentivar la venta del ‘stock’ de viviendas libres, cuando el Plan de Vivienda y Suelo –que fomenta el acceso de la ciudadanía a la vivienda protegida– no se puede ejecutar por falta de presupuesto y por los reiterados incumplimientos de las entidades financieras que en su día se comprometieron con el desarrollo del mencionado Plan.
     Según la presentación realizada ayer por el ejecutivo autonómico, la medida anunciada incluye como principales novedades el aumento del precio máximo de venta de estas viviendas en stock, de 245.000 a 275.000 euros por inmueble y la introducción de la libertad de pacto entre las partes para fijar las condiciones financieras del préstamo hipotecario, aunque en unas cuantías entendemos muy alejadas para el perfil medio del demandante de vivienda protegida, al que estas medidas no afectarán de manera alguna.
            Por ello, aunque la Unión de Consumidores considera que la prórroga en el crédito reembolsable que se acordó ayer en el Consejo de Gobierno podría favorecer a cierto sector de la población, de nada sirve que se pongan en marcha medidas de este tipo si la población más desfavorecida difícilmente va a tener acceso a ellas porque no las conoce, o no pueda obtener financiación porque el sector financiero se niega a conceder créditos.
            Por todo ello, la Unión de Consumidores exige a la Junta que no ignore a los representantes legítimos de los consumidores a la hora de ejecutar estos planes de manera que las asociaciones de usuarios se conviertan en el enlace necesario y pertinente para informar a la población y para que funcionen como interlocutores válidos frente al sector financiero a la hora de denunciar posibles irregularidades.