Comunicado de UCA-Málaga por la muerte de un niño en la cabalgata

– Como organización de Consumidores y Usuarios entre nuestras obligaciones está la de representar y defender a los consumidores y usuarios de forma individual y colectiva;

– Nuestro objetivo, independiente del desarrollo judicial, es la participación desde el inicio a fin de dar cumplimiento a nuestra responsabilidad, sin entrar en acciones mediáticas y/o políticas. Por ello emitimos el presente comunicado a fin de dejar constancia de las acciones previstas.

– Nuestra pretensión final es la de conseguir establecer unos protocolos legislativos (o bandos de alcaldía) mínimos de seguridad, de obligado cumplimiento.

A la espera del atestado policial y las acciones judiciales pertinentes, nuestro cometido será el de iniciar la acción popular:

La acción o acusación popular es «la atribución de legitimación activa para que un ciudadano pueda personarse en un proceso sin necesidad de invocar la lesión de un interés propio, sino en defensa de la legalidad. Se trata, por tanto, de una manifestación del derecho público subjetivo al libre acceso a los Tribunales en que las pretensiones que se mantengan sean de interés público.
Acción popular se enmarca dentro del más amplio espacio del derecho a la tutela judicial efectiva del artículo 24 de la Constitución.

Entre nuestras apreciaciones iniciales destaca la lógica de que los niños pretendan coger caramelos en el paso de una cabalgata, lejos de lo manifestado, como hecho imprevisible.

No se visualizan entre las emisiones de televisión de Onda Azul y Canal Sur los
voluntarios en cada carroza, únicamente los dos existentes, uno a cada lado, con chaleco reflectante. Incluso el vehículo inicial carecía de los mismos, suponiendo una medida totalmente insuficiente para esta celebración.
Además de otras tantas incidencias que ante lo emotivo de lo ocurrido no queremos incidir en ellas hasta que se vayan determinando las acciones judiciales.

Lo manifestado hasta el momento, y que los ciudadanos están percibiendo, es que los distintos responsables políticos, ante la falta de medidas y protocolos establecidos, no asumen responsabilidad alguna, sino que derivan las mismas a acontecimientos imprevistos debido a comportamientos humanos. Asimismo, las distintas áreas municipales están realizando afirmaciones y declaraciones contradictorias.

Nuestra organización no pretende judicializar previamente el proceso, solo establecer los mecanismos necesarios para que hechos de esta magnitud, responsabilidad de todos, no vuelvan a suceder.

Esta organización no está capacitada para afirmar si la cabalgata debió ser suspendida o no por razones técnicas, únicamente el motivo por el que se tomó la decisión. Los técnicos, en cuanto a medidas de seguridad, se han descalificado a sí mismos. Las medidas a adoptar en un futuro deben ser consensuadas.

Por lo expuesto, en este momento desconocemos la organización de la cabalgata 2013, así como su participación y coordinación. En un hecho como este, en el que todos los ciudadanos malagueños nos sentimos afectados y reflejados con el fatal desenlace, exigimos a los poderes políticos y organizaciones implicadas la verdad de lo ocurrido, que asuman responsabilidades con el único fin de que no se vuelva a repetir.

Hemos solicitado cita directamente con el Ayuntamiento de Málaga, a fin de
posicionarnos y participar activamente en el desarrollo del proceso con el único objeto de establecer los protocolos de seguridad solicitados.

UCA-UCE rechaza la subida generalizada de servicios y suministros básicos

Andalucía, 2 de enero de 2013. La Unión de Consumidores de Andalucía-UCA/UCE quiere mostrar su más absoluto rechazo a las subidas con las que comienza el año 2013 y que vuelven a poner de manifiesto el apoyo del Gobierno de España a los grandes sectores empresariales dando la espalda a la ciudadanía con este tipo de medidas que encarecen de manera generalizada los servicios y suministros básicos, así como la carga impositiva y fiscal contra los más débiles.

Y es que a las maltrechas economías domésticas –la renta disponible de las familias ha bajado casi un 8% en los últimos cinco años– se suman ahora las subidas de la luz y los billetes de cercanías y Media Distancia de RENFE (un 3%), los peajes y las tasas aeroportuarias.

Asimismo, los carburantes continúan con una subida imparable lo que no sólo repercutirá en el coste de repostar en la gasolinera, sino que también tendrá una traducción el precio de muchos bienes de consumo, muchos de ellos de primera necesidad como lo es la cesta de la compra. La desaparición de las subvenciones a los biocombustibles hace prever una inminente subida de entre 3 y 4 céntimos por litro de diesel.

A todo ello se suma la reestructuración del sector bancario que no sólo va a endurecer las condiciones a la hora de conceder un préstamo, sino que también incrementará las comisiones a lo largo del 2013, comisiones que ya no estarán supervisadas por el banco de España de manera que los usuarios sólo podrán conocerlas a través de sus propias entidades. Desde el inicio de la crisis, las comisiones bancarias se han incrementado en un 40%. La media por mantener una cuenta corriente supera los 28 euros y por tener una tarjeta de débito los 20.

Por último es también de lamentar que, tras la subida de impuestos del pasado año, iniciemos 2013 con nuevos incrementos como el aumento del IRPF por la desaparición de la desgravación por la compra de la vivienda habitual, la desaparición del tipo reducido del IVA por la compra de vivienda,  o el incremento de los impuestos especiales sobre el vino, la cerveza o el tabaco.

La Unión de Consumidores de Andalucía considera que con este panorama difícilmente saldremos de esta crisis. Cuando vivimos en un sistema que se sustenta en el crédito y el consumo y ambos pilares se están viendo tan drásticamente reducidos, es prácticamente imposible avistar cualquier viso de mejoría. Con el objetivo de recortar el déficit, el ejecutivo no hace sino asfixiar aún más a las economías domésticas más desfavorecidas y castigadas por el desempleo y el recorte de salarios, que están asumiendo los costes de una crisis de la que no son responsables.