UCE detecta un fraude masivo a través de SMS Premium y 905(03/04/09)

3 de abril de 2009.  La Unión de Consumidores de España – UCE ha detectado un fraude masivo que se está cometiendo a través del envío de SMS que informan al titular de la línea telefónica de la recepción de un paquete pendiente de entrega. Para obtener información se dice al usuario que se ponga en contacto con un número 905.

 Los mensajes recibidos por los usuarios son los siguientes:

-“BHL: tenemos pendiente de entregar un paquete al titular del XXXXXXXXXXX. si es usted, por favor contacte con nosotros al 90 54 33 523″.

-“Servicio Express: Tenemos pendiente de entregar un paquete para Vd. Si Vd es el titular del XXXXXXXXX por favor contacte con nosotros al 905443130"

La llamada al primero de los teléfonos una locución indica que hemos sido agraciados con dos noches de hotel, y que si queremos saber cómo conseguir el premio, permanezcamos a la escucha. Pasado un tiempo, una voz grabada nos anima, mientras esperamos, a realizar una apuesta en una página web. Esta numeración se encuentra actualmente desactivada.

Por lo que se refiere a la segunda, el usuario  escucha una locución que le dice  que puede recibir su paquete y obtener un alojamiento rural gratuito enviando la palabra "Rural" al 5414 desde su móvil. La locución informa que el usuario recibirá el paquete a través de MRW sin coste alguno y que una vez enviado el mensaje, recibirá una tarjeta para disfrutar de la estancia y una guía de alojamientos rurales. La locución insta al usuario a reenviar el mensaje a otras personas para que se puedan aprovechar de la promoción.

 UCE advierte de que se trata de un fraude masivo y recuerda a los titulares de teléfonos móviles que no envíen el mensaje ni realicen llamadas a estos números 905, por su alto coste.

UCE ha puesto este fraude en conocimiento de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e insta a los usuarios afectados a que hagan lo mismo a través de la página web http://www.usuariosteleco.es/

Lo más probable es que detrás de este fraude se encuentre un conglomerado de empresas, incluso extranjeras, lo que hace difícil la detección de los responsables. UCE pide además que se establezcan responsabilidades para la empresa que realiza la cesión de las numeraciones de telefonía móvil al emisor de estos mensajes.

 Los SMS PREMIUM y los teléfonos 905 se han convertido en instrumentos para el engaño, y en  fuente inagotable de abusos, que afecta desde los más jóvenes,  menores de edad, y adultos, y que perjudica sobremanera a aquéllos usuarios que puedan sufrir determinadas patología como la adicción al envío de mensajes cortos, o llamadas a 905. Además, ante situaciones de sobreendeudamiento algunos usuarios optan por buscar dinero fácil a través de la participación en concursos televisivos.

 Hace un año, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio anunció la aprobación de la Orden Ministerial ITC/308/2008, de 31 de enero, por la que se establecía la regulación del sector de los SMS PREMIUM, concediendo un plazo de adaptación de nueve meses, y en el que se comprometía la elaboración de un Código de Conducta que parecía iba a dar respuesta a la demanda de los usuarios de estos servicios, que veían vulnerados de forma sistemática sus derechos.

 Después de catorce meses no sólo no se ha adoptado ninguna medida, sino que la mencionada normativa se ha dejado sin efecto hasta tanto la Comisión para la Supervisión de los Servicios de Tarificación Adicional no apruebe un Código de Conducta, para lo que no se ha fijado ningún plazo. (Orden ITC/3237/2008, de 11 de noviembre).

  UCE entiende que existe una clara pasividad por parte del Ministerio de Industria ante el uso de estas líneas con fines fraudulentos.

 

La devoción tiene un precio(02/04/09)

    

         Difícilmente se puede participar en una estación de penitencia por menos de 150 euros aunque el precio de las túnicas más caras puede elevarlo hasta los 900.

         No se han producido cambios sustanciales en los precios de los enseres con respecto a años anteriores. 

Sevilla, 2 de abril de 2009. A través del estudio titulado “El mercado de la devoción” la Unión de Consumidores de Andalucía intenta trazar un panorama de lo que significa la Semana Santa en clave de consumo. Sin entrar a valorar las connotaciones económicas que rodean esta celebración, este acontecimiento sociocultural y el ingente movimiento económico que comporta difícilmente pueda sustraerse de una creciente mercantilización de su entorno y de la creación de todo un mercado.

                 Hasta hace algo más de una década, ese mercado cofradiero quedaba restringido a los enseres e indumentarias propias de quienes participaban en la celebración. También existía un muy importante flujo económico con epicentro en la hostelería y restauración que dinamizaba notablemente la actividad empresarial local, aunque como algo complementario a una celebración en la calle y con fuerte atracción turística.

                 En la actualidad, este mercado cofrade no conoce límites ni en el comercio tradicional ni en el virtual, ya que las nuevas tecnologías han propiciado las tiendas en la red con una oferta ingente, variopinta y a veces pintoresca de productos de todo tipo, a veces para desesperación de las propias hermandades que contemplan como reproducciones de sus imágenes, símbolos, enseres, etc. generan sustanciosos beneficios mercantiles a terceros.

                  El informe trata los diferentes gastos que conlleva la participación en los cortejos procesionales con hábito penitencial o como portador de los pasos y tronos. De este modo, difícilmente se puede participar en una estación de penitencia por un coste inferior a 150 euros si hay que proveerse del hábito penitencial y abonar las cuotas y limosnas establecidas a tal efecto. Sin embargo, el coste puede ser muy superior en aquellas corporaciones con indumentaria de tejidos nobles (terciopelos, merinos, brocados…) y otros elementos de lujo (cíngulos y escudos en hilo de oro, zapatos con hebillas de plata, etc.) aunque siempre existan sucedáneos más económicos que permitan asimilar el gasto.

                  También hay que destacar el mundo de los costaleros o cargadores de tronos y pasos, igualmente diverso y en el que los costes mínimos en sus versiones más modestas se sitúan en unos 60 euros, aunque se pueden incrementar notablemente en función del virtuosismo que empieza a hacer fortuna en los diferentes componentes de su indumentaria (camisetas o costales pintados o bordados, prendas de abrigo realizadas y diseñadas ad hoc, fajas y correajes deportivos de alto rendimiento, sesiones de preparación físico y tratamiento de secuelas, etc.).

                 Después de revisar los precios, UCE-Andalucía ha comprobado que no se han producido cambios sustanciales en los precios de los enseres con respecto a años anteriores. A continuación se detallan los precios de la indumentaria y enseres más comunes

           Precio medio de túnica de cola o capa y antifaz: 150-300 euros en función de tipo y calidad del tejido. Se escapan las indumentarias completas en terciopelo (entorno a 500 euros).

          Escudos: entre 10 y 30 euros para los bordados en seda de colores según tamaño. Por encima se sitúan los bordados en hilo de oro y los artesanales (entre 60 y 150 euros).

          Ceñidores:

               Cíngulos: desde 6 a 18 euros en función de la calidad y tipo de bellota y fleco, realizados en seda. Por encima de 100 euros los realizados en hilo de oro, parcial o totalmente.

      –          Esparto: entre 15 y 50 euros en función de anchura, tipo de cordaje y trenzado y guarnicionería.Semana Santa

      –          Correa: Sobre 12 euros (cuero).

          Calzado:

                Sandalias: entre 12 y 30 euros.

      –          Zapatos convencionales: entre 40 y 60 euros.

      –          Manoletinas: entre 30 y 60 euros.

           Guantes: entre 10 y 20 euros. En cuero entre 30 y 90 euros según calidad de la piel.

          Capirotes: entre 12 y 30 euros.

          Costal: entre 15 y 25 euros.

          Faja: entre 12 y 15 euros (las deportivas o de guarnicionería van de 30 a 60 euros).

          Morcilla: 5 euros.

          Pantalón de costalero: entre 18 y 25 euros.

          Alpargatas de esparto:10 euros.

          Sudadera: entre 15 y 25 euros.

          Medalla: entre 10 y 20 euros.