UCA-CAUCE, junto a otras asociaciones de consumidores y Mercadona, colaboran en un proyecto para identificar el nuevo perfil del consumidor

El objetivo compartido de las asociaciones de consumidores participantes y Mercadona es conocer en mayor profundidad los cambios de hábitos experimentados por el consumidor español, informarle sobre aspectos relacionados con la agroalimentación y mejorar su protección y conocimiento, así como fomentar un Consumo Responsable y Sostenible.

UCA-UCE MESA PARTICIPACIÓN MERCADONA

De derecha a izquierda, Fernando Moner (Presidente de CECU), Juan Moreno (Presidente de UCA-CAUCE), Mª de la Ceda Linares-Riva (Presidenta de UNAE), Clara Medina (Dir. Relaciones con Asociaciones de Consumidores, Mercadona), Isabel Ávila (Presidenta (CEACCU), Gustavo Samayoa (Presidente FUCI) y Manuel Martín (Gabinete Jurídico UNAE).

Sevilla, 25 de marzo de 2015. La Unión de Consumidores de Andalucía-UCA/CAUCE, junto con otras asociaciones de consumidores como, CECU, CEACCU, FUCI, UNAE y Mercadona, están trabajando conjuntamente en un proyecto que tiene como principal objetivo conocer mejor el nuevo perfil que presenta en la actualidad el consumidor español, así como informarle sobre temas de agroalimentación, a través de acciones que permitan mejorar suprotección y su nivel de conocimiento. Para ello, todos los integrantes del proyecto han firmado un convenio marco de colaboración a través del cual se ha creado un grupo de trabajo denominado “Mesa de Participación”. Este grupo se reúne periódicamente con el fin de debatir sobre temas de actualidad, nuevas tendencias y hábitos de consumo, analizando la percepción de los consumidoresy usuarios, intercambiando experiencias, ideas y posicionamientos, para enriquecimiento de todos y fomentando acciones que favorezcan un Consumo Responsable y Sostenible.

Fruto de este proyecto, se ha elaborado un primer estudio denominado en “El nuevo perfil del consumidor”, un informe que abarca la percepción y las necesidades de los consumidores y usuarios desde el ámbito social, medioambiental, económico, de la salud y formativo-informativo, y que las entidades presentarán de forma conjunta en los próximos meses y harán público y accesible para el conjunto de la sociedad.

Desde la Unión de Consumidores venimos considerando que las transformaciones causadas por la crisis se han dejado notar significativamente en lo que al consumo se refiere, e irrumpe con fuerza un nuevo perfil de consumidor mucho más responsable a la hora de comprar, un consumidor que no va a dejar de comprar los productos que necesita, pero si lo va a hacer de una manera mucho más consciente e inteligente. Consciente porque sale a buscar sólo lo que quiere huyendo de lo superfluo, e inteligente porque sabe que puede encontrarlo en un mercado en el que operan mucho actores y formatos. Se trata éste del primer estudio que se realiza, con la participación de asociaciones de consumidores representativas a nivel estatal para analizar cómo ha cambiado el consumidor en estos últimos años y como también lo está haciendo en paralelo la cadena agroalimentaria.

UCA-UCE insta a la Consejería de Educación a que informe si se ha incumplido en los comedores escolares andaluces con el pliego de condiciones de concesión, evitando el fraude a la sal yodada.

UCA-UCE YODADA

Se trata éste de un fraude de etiquetado de sal yodada

en el que las administración competente ha tardado dos años en actuar y lo que ha hecho ha sido muy leve e insuficiente con respecto a la gravedad del asunto.

Andalucía, 5 de septiembre de 2014. En su momento, Miguel A. Ruiz, vicepresidente de la Unión de Consumidores de Andalucía junto con representantes de la empresa Albareros S.L.U, denunciaban un fraude en el etiquetado y en la composición de ingredientes de casi todas las marcas de sal yodada que están en el mercado, señalando la falta de actuación por parte de las distintas administraciones públicas con competencia en la materia de cara a paralizar este grave asunto al contar los productos con una composición y un etiquetado incorrectos de cara al consumidor. En este sentido, el Decreto 1424/1983 considera que la sal yodada es la que tiene añadido yodato potásico, yoduro potásico u otro derivado yodado autorizado por la Dirección General de Salud Pública en la proporción de 60 mg de yodo por kilogramo de sal, admitiéndose una tolerancia del 15% al respecto ante posibles desviaciones (es decir, de 51 a 69 mg/kg).

En la rueda de prensa UCA-UCE y Albareros expusieron los análisis, tanto públicos como privados, que ponían de manifiesto las irregularidades que en el mercado se estaban produciendo con un grave perjuicio para quien cumple la normativa legal vigente pero, también y lo más importante, hacia el consumidor, víctima de un etiquetado presuntamente fraudulento y con un potencial perjuicio a largo plazo para su salud. Así, se exponían y presentaban análisis de marcas que tienen más, menos o incluso ninguna proporción de yodo en el producto, incumpliendo, por tanto lo que marca el Decreto 1424/1983.

En junio de 2012, se produjo una denuncia por parte de la empresa afectada a la Secretaría General de Consumo de la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales de la Junta de Andalucía que realizó toma de muestras y, desde nuestro punto de vista, realizó un envío incorrecto a otra administración pública, concretamente hacia el Ministerio de Sanidad, cuando realmente era la Junta la competente en la materia. En ese sentido, desde la Administración del Estado se remitía de nuevo el asunto el 5 de junio a la Secretaría General de Consumo de la Junta de Andalucía, al considerar que era la administración competente, por tratarse de un fraude en el etiquetado y la composición de ingredientes directamente sancionable por nuestra administración autonómica.

A pesar de que los análisis realizados a las tomas de muestras tomadas en el año 2012 indicaban estas irregularidades, se tardó más de un año en que se centrara el asunto en la administración competente y desde entonces, junio de 2013, la Consejería de Diego Valderas no ha realizado ninguna actuación hasta la semana pasada, en la que, tras una reunión solicitada por la empresa Albareros exponiendo su queja y posibles perjuicios por estas irregularidades, informaba que procedería a abrir expediente a dos marcas únicamente.

Desde la empresa Albareros se procedió también desde hace tiempo a dirigir comunicación a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, indicando la preocupación existente al incumplirse con respecto a este asunto lo prescrito por dicha Consejería en el Pliego de Condiciones Técnicas que rigen la contratación por el Ente Público Andaluz de Infraestructuras y Servicios Educativos de la gestión del servicio de comedor en los centros docentes públicos dependientes de dicha consejería, mediante procedimiento abierto. En dicho pliego, se indica que se barema con 0,5 puntos el uso de sal yodada cuando ésta sea utilizada para la preparación de todos los platos. Igualmente, se señala, en el apartado de normas a seguir en los menús, que se utilizará la sal yodada en aquellas preparaciones que necesiten ser condimentadas con sal, procurando hacer un uso moderado de la misma.

Sobre la base de ello, desde la UCA-UCE solicitamos que se inspeccione por parte de la Junta de Andalucía el uso de este producto en la forma legal que establece el RD 1424/1983 y que se verifiquen las puntuaciones para este año con el fin de que se garantice que en el sistema de concesión no hay alteración de la puntuación, así como, que se cumpla con esa obligación de utilización de sal yodada real en el caso de que se anuncie.