ÍNDICE DE PRECIOS EN ORIGEN Y DESTINO DE LOS ALIMENTOS (IPOD) DICIEMBRE 2010

La tendencia a la baja de noviembre continúa en el índice de precios en origen y destino de los alimentos de diciembre tras un año de importantes subidas.

El IPOD general alcanzó un 3,98; un 0,43 menos que en el mes anterior.

Mientras los productos agrícolas sufren un ligero descenso, 4.16 (0,23 menos), respecto a noviembre, el ganadero aumentó en 0,16 su valor, alcanzando el 3,34.

Las aceitunas, la zanahoria, la mandarina y el limón, los productos que alcanzaron mayor diferencial entre el precio de origen y el de destino.

 

Madrid, 11 de enero de 2011. El precio de los productos ganaderos y agrícolas ha estado sometido a los vaivenes del mercado. Tras un año marcado por altos y bajos en los precios de venta, diciembre viene a cerrar un ejercicio en el que los alimentos han experimentado importantes subidas, sobre todo en el mes de abril, en el de junio, y finalmente en el de octubre.

El camino que recorren los productos del campo y la ganadería lleva consigo un incremento del precio que reciben los productores entre dos y ocho veces una vez que llega a la mesa del consumidor. Así, el Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos de diciembre arroja una subida general del 3,98, casi cuatro veces más de lo que cobra el agricultor paga de media el ciudadano. Si nos fijamos en los productos agrícolas el índice se dispara hasta el 4, 46, y para los ganaderos se sitúa en un 3,34.

Una vez más, los cítricos, y algunas verduras como la zanahoria (7,38) o el brócoli (5,14), vuelven a ser los productos más caros de los analizados en este IPOD. Así, un kilo de mandarina, pagada al agricultor a 0,24, llega al consumidor con un precio más de seis veces superior, 1, 48. Idéntico incremento experimenta el limón, pero en esta ocasión es por siete las veces que incrementa el precio una vez que llega al mercado.

Significativos son los casos de la cebolla y la berenjena, situados entre los alimentos más caros de noviembre, con valores superiores al 6, y que en el último mes de 2010 han experimentado una bajada reseñable: cebolla, 4,96 y la berenjena, 2,76.

Exceptuando la ternera y el cordero, que de una manera apenas perceptible han reducido el diferencial entre el precio en origen y destino con respecto al pasado mes, el resto de productos analizados por el IPOD ganadero arroja unos precios al alza si los comparamos con los datos de noviembre. Así, el pollo multiplicó su precio en origen por tres antes de llegar al consumidor, el cerdo lo hizo un 5,35 y el conejo, 3,35. Una docena de huevos cuesta 2,73 veces más al ciudadano medio que al productor, y la leche, con un valor muy similar, alcanza un 2,79.

Pese a la tendencia bajista de los últimos dos meses, una vez más se reconocen los inequívocos síntomas de un mercado poco equitativo, en el que la cadena de distribución y demás intermediarios ejercen un papel recaudatorio en detrimento de la sostenibilidad del comercio, y de los intereses de productores y consumidores.

UCE insiste en esta iniciativa, enmarca dentro de un acuerdo de colaboración con COAG y CEACCU, con el objetivo de establecer estrategias conjuntas que acaben con el desequilibrio existente en el mercado de productos agrarios, dominado por la gran distribución comercial. Las tres organizaciones mantienen que es imprescindible conseguir un mercado agrario transparente en el que los agricultores reciban precios justos por sus productos y los consumidores puedan adquirirlos a precios razonables y asequibles.

UCE, COAG y CEACCU reiteran su compromiso por una alimentación libre de prácticas especulativas. Además, consideran necesario abrir un proceso de diálogo y negociación donde estén representados consumidores y agricultores para plantear nuevas líneas de actuación en este sector.

 

La Unión de Consumidores de Andalucía elabora el «Decálogo del Consumidor en Rebajas»

Sevilla, 5 de enero de 2011

  1. Es muy conveniente comparar en los establecimientos los artículos y sus precios, para comprobar cuáles son aquellos descuentos que interesan y si realmente se lleva a cabo la reducción.
  2. Para evitar comprar de manera impulsiva es muy aconsejable realizar una lista de aquello que se necesita o se quiere adquirir.
  3. En las prendas de vestir hay que comprobar la talla, la composición y las instrucciones de lavado y planchado. En los productos perecederos, no hay que olvidar mirar la fecha de caducidad o consumo preferente. Y en los pequeños electrodomésticos es fundamental saber si se siguen fabricando, ya que de lo contrario puede ser un problema a la hora de encontrar recambios. Y no olvidar nunca que las instrucciones de uso deben estar completas y redactadas en castellano.
  4. Es cierto que los comerciantes no tienen la obligación de devolver ningún artículo a no ser que éste esté defectuoso, pero si durante el año un establecimiento anuncia que admite devoluciones, tendrá que aceptarlas también en época de rebajas salvo que señale expresamente lo contrario de forma clara y visible.
  5. De igual manera siempre es bueno preguntar al encargado del local si las devoluciones se cambian por dinero, por la entrega de otro producto o por vales. Si el comerciante anuncia que devuelve el dinero en efectivo, debe hacerlo.
  6. El producto adquirido antes de las rebajas y devuelto en este periodo puede ser una trampa: los establecimientos tienen la obligación de rembolsar el precio que el artículo tenía cuando fue comprado.
  7. Cuando un establecimiento luce el distintivo de que acepta pago con tarjeta, debe aceptarlo siempre.
  8. Los comerciantes no pueden anular la garantía de un producto con la excusa de que está rebajado.
  9. La etiqueta debe contener el precio anterior a las rebajas y el precio rebajado.
  10. No olvide exigir y guardar el ticket de compra por si surge algún problema e incluso es muy útil conservar la publicidad ya que tiene valor contractual.