La Unión de Consumidores de Andalucía elabora el «Decálogo del Consumidor en Rebajas»

Sevilla, 5 de enero de 2011

  1. Es muy conveniente comparar en los establecimientos los artículos y sus precios, para comprobar cuáles son aquellos descuentos que interesan y si realmente se lleva a cabo la reducción.
  2. Para evitar comprar de manera impulsiva es muy aconsejable realizar una lista de aquello que se necesita o se quiere adquirir.
  3. En las prendas de vestir hay que comprobar la talla, la composición y las instrucciones de lavado y planchado. En los productos perecederos, no hay que olvidar mirar la fecha de caducidad o consumo preferente. Y en los pequeños electrodomésticos es fundamental saber si se siguen fabricando, ya que de lo contrario puede ser un problema a la hora de encontrar recambios. Y no olvidar nunca que las instrucciones de uso deben estar completas y redactadas en castellano.
  4. Es cierto que los comerciantes no tienen la obligación de devolver ningún artículo a no ser que éste esté defectuoso, pero si durante el año un establecimiento anuncia que admite devoluciones, tendrá que aceptarlas también en época de rebajas salvo que señale expresamente lo contrario de forma clara y visible.
  5. De igual manera siempre es bueno preguntar al encargado del local si las devoluciones se cambian por dinero, por la entrega de otro producto o por vales. Si el comerciante anuncia que devuelve el dinero en efectivo, debe hacerlo.
  6. El producto adquirido antes de las rebajas y devuelto en este periodo puede ser una trampa: los establecimientos tienen la obligación de rembolsar el precio que el artículo tenía cuando fue comprado.
  7. Cuando un establecimiento luce el distintivo de que acepta pago con tarjeta, debe aceptarlo siempre.
  8. Los comerciantes no pueden anular la garantía de un producto con la excusa de que está rebajado.
  9. La etiqueta debe contener el precio anterior a las rebajas y el precio rebajado.
  10. No olvide exigir y guardar el ticket de compra por si surge algún problema e incluso es muy útil conservar la publicidad ya que tiene valor contractual.

 

600.000 andaluces intentarán dejar de fumar

Sevilla, 4 de enero de 2011.Con la puesta en marcha de la Nueva Ley Antitabaco se prevé que alrededor de 600.000 andaluces intentarán dejar de fumar este año. Un deseo que de cumplirse se traducirá en un más que considerable ahorro en lo que a gasto sanitario se refiere.

            Por ello, la Unión de Consumidores espera que el impulso para que los ciudadanos dejen de fumar no se quede exclusivamente en medidas disuasorias (como prohibir fumar o encarecer el producto) sino que venga acompañado de iniciativas médicas.

            La Unión de Consumidores ha podido comprobar cómo en la red se publicitan decenas de terapias cuyos precios son elevadísimos (en muchos casos superan los 400 euros) pero que ni están suficientemente testados y avalados, ni ofrecen las garantías deseadas. Por todo ello, la Unión de Consumidores insta a las Administraciones Públicas, sanitarias y de consumo,  a supervisar y vigilar este tipo de métodos que están surgiendo como setas y que se publicitan en Internet sin ofrecer ningún tipo se garantías. La Unión de Consumidores considera, en este sentido, que la Administración debe prestar especial atención a los más fraudulentos, imponiéndoles sanciones ejemplarizantes que disuadan al resto.

            La Unión de Consumidores también recomienda a los fumadores que, para dejar de fumar, eviten técnicas milagrosas que siempre resultan muy caras y opten por acudir a su médico de cabecera. En este sentido, la federación de consumidores andaluza desearía que, en los casos en los que el médico considere que el paciente debe recurrir a algún tipo de producto sustitutivo, se pongan en marcha sistemas de financiación que ayuden al fumador a hacer frente a dichos gastos.

    Por último, la Unión de Consumidores de Andalucía quiere hacer una llamamiento al sosiego entre la población para que esto no se convierta en un campo de batalla. Aunque se trata de una norma necesaria, pertinente y que responde a los derechos de la ciudadanía, es indispensable que se dé un importante nivel de comprensión en los primeros días.

    Lo mejor es ir educando al consumidor y al empresario para que se aperciba al fumador de que tiene que cumplir, pero no desde la confrontación, que no es la actitud más precisa, sino todo lo contrario, desde las buenas formas y la educación de manera que finalmente el fumador comprenda la nueva situación existente.