El CAA centrará su actividad sancionadora en 2011 en la videncia.

2 de enero de 2011 (Europa Press). Erradicada casi por completo la emisión de pornografía y espacios de contenido sexual en horario de protección infantil, el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ya tiene un objetivo claro a lograr en 2011, la eliminación de los programas de videncia y esoterismo en esta misma franja horaria.

   Será el principal caballo de batalla del Audiovisual, pero no el único. La consejera responsable de Infancia y Juventud y Publicidad en el CAA, María Luisa Pérez, ha explicado a Europa Press que otra de las líneas de actuación para este nuevo año es la de hacer un seguimiento regular tanto a la publicidad de alimentos y productos ricos en elementos nocivos para la salud, como a la destinada a ensalzar el culto al cuerpo (productos adelgazantes y dietéticos y operaciones de estética).

   Con la nueva Ley General de la Comunicación Audiovisual, además, el Consejo tiene más "fácil" imponer, en el ámbito de sus competencias, sanciones a aquellos operadores que infrinjan el horario de protección infantil con la emisión de estos contenidos de videncia, ya que la normativa tipifica como "infracción grave" –con multas que van desde 100.000 a 500.000 euros– la emisión de contenidos relacionado con el esoterismo y las paraciencias desde las 7,00 a las 22,00 horas.

   Sin embargo, Pérez lamenta que, en este ámbito y como también pasó en el de la pornografía en horario infantil, las prácticas de autoregulación y los códigos deontológicos de los propios operadores audiovisuales no hayan servido para su emisión en las franjas horarias adecuadas. "Por desgracia hemos tenido que intervenir a través de la vía sancionadora, pero el Consejo Audiovisual no tiene afán recaudador", explica.

   Eso sí, mantendrá una posición de "tolerancia cero" y de "inflexibilidad" con estos contenidos a lo largo de todo 2011. Sobre todo, porque lo que está en juego son "los derechos de los espectadores", sean éstos menores o no. De hecho, la consejera del CAA advierte de los contenidos de los programas de videncia "son inadecuados para los pequeños de la casa, pero también pueden tener efectos perjudiciales e incluso adictivos para los mayores".

VIDENCIA CON TINTES PSICOLÓGICOS

   Además, el Consejo Audiovisual ha detectado un importante cambio en la emisión de los programas de videncia de ciertos operadores de carácter nacional y autonómico. Frente a la "gran proliferación" de espacios de videncia al uso en las televisiones locales –sobre todo con la llegada de la TDT–, las de ámbito regional y estatal han desarrollado una especie de 'nuevo concepto' de videncia en televisión.

   Bajo la presentación de un supuesto programa de consulta humanística o psicológica, las videntes o esoteristas reciben llamadas de los telespectadores y les aconsejan sobre sus acciones futuras. Sin embargo, según advierte Pérez, en las imágenes que salen en pantalla no se ven las cartas para "despistar" ni tienen la misma concepción del espacio audivisual que los tradicionales espacios de videncia.

   A su juicio, esta práctica puede resultar "peligrosísima" porque las videntes –que se presentan como "psicólogas cognitivas"–, aparte de recomendar que realicen determinados rituales o prácticas que en principio pueden resultar inofensivas, "incluso llegan a aconsejar que se abandonen tratamientos farmacológicos contra la depresión o similares".

   Es el caso de los programas 'Contigo', de Metropolitan TV (antes Canal 10), y de 'El futuro en tus manos', de Antena Nova, de los cuales, el CAA ha dado conocimiento a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la sociedad de la Información (Setsi) para que sea ella, en el ámbito de sus competencias, quien actúe en estos casos.

   No obstante, el Consejo Audiovisual de Andalucía, ha abierto expedientes informativos a diversos operadores locales de TDT en la comunidad por vulnerar, igualmente, el horario de protección y emitir consultas de videncia durante el mismo. En estos casos, además, se da la circunstancia de que la mayoría de cadenas son "piratas", ya que utilizan la frecuencia de TDT de otro operador que no ha sido aún adjudicada. Ante ello, el CAA ha trasladado a la Dirección General de Comunicación Social los informes de dichos casos para que investigue la legalidad de las respectivas licencias.

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La letra pequeña del 52% de anuncios de televenta es ilegible,informe del Consejo Audiovisual.

Sevilla, octubre de 2010.El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ha realizado un informe sobre la legibilidad de los mensajes informativos escritos, tanto estáticos como móviles, que aparecen sobreimpresionados en los mensajes publicitarios de televisión. Los resultados de este informe revelan que el 52% de los anuncios de televenta que insertan sobreimpresiones estáticas presentan dificultades para ser leídas por el espectador en circunstancias normales de visionado.

Las sobreimpresiones estáticas detectadas como ilegibles hacen referencia a cuestiones fundamentales en la decisión de compra: características del producto o servicio (22,1%), precio (20,9%) o condiciones de las ofertas (6,5%). El porcentaje de ilegibilidad se sitúa en el 16% en el caso de los anuncios convencionales o spots.

Para la realización de este informe, el primero que se hace en España de estas características, los servicios técnicos del CAA visionaron 24 horas completas de emisión de cuatro operadores pertenecientes al ámbito nacional, autonómico y local. En total, se ha analizado la letra pequeña de 1.461 anuncios (1.404 spots y 57 espacios de televenta), lo que se traduce en el examen de 7.400 sobreimpresiones de carácter estático y 187 móviles o en scroll.

Los resultados de este informe revelan también que el 39% de los spots con sobreimpresiones móviles son ilegibles, y lo mismo ocurre en un porcentaje muy similar (40%) de los anuncios de televenta.

Los motivos más frecuentes por los que el mensaje escrito estático es ilegible son el tamaño de la letra (42%) y el formato –color de la letra respecto al fondo, perfilado o bajo contraste (33%). En las sobreimpresiones móviles también es el tamaño de los caracteres el primer motivo que la hace ilegible, seguido de la velocidad a la que se pasa el mensaje por la pantalla.

Metodología

El CAA ha analizado la observación de estos anuncios en unas condiciones consideradas como óptimas para el correcto visionado, como la utilización de una pantalla plana de televisión LCD de 27 pulgadas, a una distancia de unos 90 centímetros de los analistas y en condiciones de buena iluminación. Todas las grabaciones fueron visionadas por dos técnicos distintos –ambos con nivel superior de estudios, con buena capacidad de lectura y sin problemas de visión-.

Las sobreimpresiones se han considerado ilegibles cuando los dos técnicos que han realizado el visionado han coincidido en que no permanecían en la pantalla el tiempo suficiente para poder ser leías en el caso de las estáticas, o la velocidad de desplazamiento del scroll era excesivo, en el caso de los mensajes móviles.

También se ha señalado como ilegible la sobreimpresión cuando el tamaño de la letra era excesivamente pequeño o cuando algún elemento visual, como el logotipo de la cadena u otra sobreimpresión, cubría parcialmente este mensaje. Y se han tenido en cuenta, asimismo, cuando las características formales del texto (mismo color que el fondo, bajo contraste o ausencia de perfilado) lo hacían difícilmente distinguible del resto de la pantalla.

 

Reunión de trabajo con las asociaciones de consumidores

Durante la mañana de hoy, el CAA ha mantenido un encuentro de trabajo con el presidente de la Unión de Consumidores de Andalucía (UCA-UCE), Juan Moreno, Pía Jakobsen, del gabinete de comunicación de la Facua y María José Gómez, del gabinete de comunicación de Al-Andalus, en el que se les ha trasladado este informe.

En esta reunión se ha acordado impulsar de forma conjunta la elaboración de un código de autorregulación para anunciantes y operadores de televisión con el objetivo de que estas sobreimpresiones cumplan unos parámetros mínimos que garanticen su adecuada comprensión y lectura por parte de todos los públicos.

Hasta la fecha, este tipo de compromisos se han suscrito en escasas ocasiones y de forma sectorial. Es el caso de la asociación Cerveceros de España, la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) o la Fundación para la Investigación del Vino y Nutrición (FIVIN), que han elaborado códigos en los que se establece el tamaño mínimo de la letra y el tiempo mínimo de exposición en pantalla, entre otras características formales que garanticen la legibilidad de los textos sobreimpresos.